¡Hombres y mujeres del Camino!

Las mujeres del Camino

Recién me comentan que ha aparecido en la red el grupo de Las mujeres del Camino. Varias amigas, como se dice popularmente, “se han echado al Camino” y se han propuesto recorrer veredas nuevas. El nombre elegido tiene muchas connotaciones profundas y encierra un significado interesante.

¡Hombres y mujeres del camino!, así se les llamaba a los primeros seguidores de Cristo. Saulo aquel joven judío de carácter enérgico, valiente y decidido se había puesto en la ruta para eliminar a los miembros de esa “nueva secta” que había renacido del tronco de su religión y que anunciaba a un crucificado que, además decían que había resucitado y estaba vivo. Como tal herejía no se podía permitir en el seno judío se había propuesto, con un grupo de seguidores radicales, eliminar para siempre a estos “malvados” que “seguían el camino”.

Nuestro querido Taché escribió un libro y dirigió un programa de radio que se titula Seguimos tus  huellas donde defiende que el ser humano o camina o no es nada o sigue las huellas de Cristo o no es cristiano, si se paraliza y se niega a caminar instalándose en doctrinas o ritos del pasado no puede llamarse con tal nombre, porque cristiano es el que camina, el que sigue las huellas del Maestro sin quedarse paralizado mirando el pasado ni las ensoñaciones de un futuro.

Un famoso escritor del siglo cuarto, ya ha llovido, aconsejaba comportarse como los caminantes  y proponía, Cantemos pues, ya desde ahora, hermanos, no para saborear ya el reposo, sino para aligerar nuestras penas. Cantemos como lo hacen los viajeros. Canta, pero no dejes de caminar; canta para animarte en medio de las fatigas… ¡Canta y camina! ¿Qué quiere decir, camina? Ve adelante, haz progresos en el bien obrar…Camina hacia el bien, avanza en la fe y en la pureza de las costumbres. ¡Canta y camina! ¡No te desvíes, no te eches atrás, no te quedes parado! ¡Volvámonos hacia el Señor!

Y el caminante es un profeta, un provocador, un valiente dispuesto a encontrarse con lo nuevo, a abrir desconocidos horizontes y esto no lo soportan, los vagos, perezosos, gorrones, vividores, amargados, envidiosos, resentidos, envidiosos, los chismosos”, “los víctimas”, los quejosos…., y muchos otros semejantes. Ellos, tumbados en la vereda, pacen del pasto que otros han sembrado, mirando con desprecio a los que caminan. Piensan y conversan entre ellos, “quién se se cree que es, pero a dónde va sin rumbo, si yo le conozco es como nosotros o peor, ….”

Desde las Buenas Noticias, bienvenidas al universo de los caminantes, de los peregrinos, de los emprendedores, de los que “se mojan”, de los que no miran atrás, de los que fluyen, de los que avanzan… Hombre y mujer del Camino: “¡Canta y camina! ¡No te desvíes, ni te eches  atrás, no te detengas!”.

Gumersindo Meiriño
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Gracias por su visita

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Feria Internacional del libro Buenos Aires Presentación de los libros Seguimos tus huellas Juan José Fernández sj

Feria Internacional del libro Buenos Aires 2009

Presentación de los libros

Seguimos tus huellas

Juan José Fernández sj

1. La editorial De Oriente a Occidente presentó en la Feria Internacional del libro Buenos Aires 2009 la saga de Seguimos tus huellas. La pareja que cambió la historia. El peregrino insatisfecho del autor Juan José Fernández, sacerdote jesuita.

2. Seguimos tus huellas son reflexiones sobre el cristianismo que el padre Juan José Fernández  preparó para la radio Vaticano, en la cual era director de lengua española . Estas reflexiones se retransmiten en el programa de radio De Oriente a Occidente, y en la columna de la página virtual www.deorienteaoccidente.com.  Debido a los pedidos de la audiencia, en especial de jóvenes estudiantes y personas con enfermedades graves, comenzaron a llegar  continuas consultas sobre la teología clara, simple, didáctica, de  un Dios cercano, que desarrollaba en Seguimos tus huellas.

María Benetti

María Benetti

3. Incluso recibimos pedidos de conferencias, los cuales el padre Juan José prometía para más adelante, esperanzado en el futuro más recuperado de su enfermedad y no descartaba la posibilidad de visitar América para encontrarse con los jóvenes que lo alentaban a refrescar sus años de académico.

4. Por toda esta acogida, decidió  publicar la saga de Seguimos tus huellas, y, junto con María Benetti, a pesar de su enfermedad, sin descanso comenzaron las correcciones y publicaciones. El padre no llegó a ver publicados, la totalidad de los libros de la saga. El último que fue editado “ El peregrino insatisfecho”, al que dio el visto bueno, desde el hospital enfermo.

4.  Cuando el P. Juan José Fernández, (más conocido por Taché) nos dejó el siete de febrero de este año no pensamos de forma negativa o pesimista. Nos dolía pero sabíamos que era lo mejor para él Desde entonces, si cabe, valoramos más la enorme riqueza que nos había donado a toda la humanidad.

Libros Seguimos tus huellas
Libros Seguimos tus huellas

5. Por último el P. Taché siempre aclaraba que muchas de las reflexiones de Seguimos tus huellas tenían como base las charlas y clases de Antonio Oliver. No, en vano, el dedicó muchas horas a estudiar y conservar el legado de este gran pensador y para ello trabajó en la Fundación A. Oliver

Para más información sobre la fundación A. Oliver:

http://www.faoliver.org/

Sobre la presentación de sus libros en la Feria del libro de Buenos Aires:

http://www.youtube.com/watch?v=lU3f3eqsonI

http://www.editorialdeorienteaoccidente.com/presentaciones/presentaciones.html


Al Caer la tarde

Al caer la tarde

P. Juan José Fernández sj
P. Juan José Fernández sj

Cuando era jovencito pensaba que los místicos eran personas complejas. Ahora que voy siendo un poco menos joven, me he dado cuenta de que los grandes místicos, son sencillos y buscan el camino recto hacia Dios, sea cual sea su religión, por la senda simple del amor.

Así oraba cada noche el padre Juan José Fernández, un buen amigo que hace poco nos dejó:


“Gracias, Señor, por el día que ahora acaba: por todo lo bueno que hice o me ocurrió… Perdona mis fallos y malicias. Hazme reconocer unos y otras.
¿Cómo piensas Tú sobre el día de hoy y lo que en él ocurrió?

Déjame que me queje ante ti de las cosas que me pesan en el corazón. Todo y todas quedan en tus manos. Ayúdame a descansar. Amén”.


Se la recitaban en el oído a Juan José mientras se apagaba lentamente su respiración: “Gracias Señor, por la vida que acaba … ¡Ayúdame a descansar!”

Al caer la tarde “¡Ayúdame a descansar!”… y la sopa con cuchara.

Gumersindo Meiriño

www.deorienteaoccidente.com

En los detalles está la diferencia

Padre Juan José Fernández

Padre Juan José Fernández

En los detalles está la diferencia

(En recuerdo del padre Juan José Fernández (P. Taché))

Los hombres de Dios tienen algo especial que hace que destaquen sobre los que son hombres del mundo. Ese “algo” especial es la naturalidad, la sencillez, los detalles.

La última vez que estuvimos con el P. Juan José (Taché) nos recibió en su lugar de trabajo habitual. Era un domingo a la mañana. Pero a él no le importó atendernos y dedicarnos su tiempo. Por el camino nos habíamos encontrado con cientos de turistas y peregrinos que corrían hacia la Plaza de San Pedro para poder entrar en la Basílica o participar a las doce del mediodía en el Angelus con el Papa. Desde las nueve de la mañana compartimos unas horas de trabajo y grabaciones. En un momento nos invitó a un café para tomar un respiro. En una sala discreta había una maquinita de esas que se ponen monedas y te dan café. En ese momento se dio cuenta de que no tenía monedas para pagarlo. Porque no hace falta tener llenos los bolsillos de dinero, como parecen pensar los hombres del mundo, para ser grande.

Un pequeño detalle de la sencillez de los hombres de Dios.

Después de almorzar nos mostró las obras que se hacían en la casa de los jesuitas, para la elección del General de la obra de San Ignacio, unos metros más arriba en otro piso estaba su habitación. Todo estaba impecablemente ordenado y limpio. El ajuar era un poco antiguo. Un pequeño armario, una cama con una mesilla de luz, una mesa de escritorio muy simple en el que descansaba su notebook, era todo.

Un pequeño detalle de la sencillez de los hombres de Dios.

Ese mismo día nos habló de sus proyectos, de sus ilusiones, de sus programas de radio. Durante meses desarrolló en su programación un espacio que se titulaba “Seguimos tus huellas”. Las ideas generales nos dijo que no eran suyas sino de una persona por la que sentía admiración. Cuando leímos y escuchamos sus reflexiones vimos que algunas de ellas se asentaban en las de Oliver pero había muchas, que eran personales fruto de su estudio, de su reflexión. Como si fuera otro Juan Bautista, siempre quiso destacar que las ideas eran de Oliver. Además con entusiasmo trabajó en la edición de las obras de este pensador y fue uno de los miembros más activos de la fundación que lleva su nombre.

Un pequeño detalle de la sencillez de los hombres de Dios.

Y así, de la misma forma, como dicen los que le atendieron, se fue, como una velita que se apaga. Con una palabra en la boca, la misma que pronunció su Maestro Jesús, “a tus manos encomiendo mi espíritu”, dejó de respirar en el Hospital del Sagrado Corazón de Valladolid.

En los detalles está la diferencia.

Gumersindo Meiriño

www.deorienteaoccidente.com