Curación a distancia, pruebas científicas

La curación a distancia

La predicación de Jesús y sus actos curativos, a través de la oración, imposición de manos y otros gestos, parece que no han tenido mucho éxito en el ambiente científico en el que nos movemos. A veces, parece que tampoco entre los que dicen que creen en él, empezando por pastores, obispos etc.

Pues bien, para los que tenían dudas de fe, y pensaban que la oración, las peticiones y ruegos hechos desde la fe, no podían hacer grandes cambios tendrán que replantearse su posición puesto que la ciencia moderna parece que confirma el valor de las oraciones a distancia en las curaciones.

Y a estos escépticos habría que añadir los que niegan el valor del Reiki Crístico, de la imposición de manos, de los pensamientos dirigidos, etc.

Por lo menos, tendrán que, en nombre de la ciencia, a replantearse algunos de las cuestiones que ellos ponían en duda.

Esto es lo que afirman algunos investigadores modernos.

Gumersindo Meiriño

El poder de las oraciones, confirmado con estudios ciegos dobles y aleatorios

Un equipo de investigadores de fama mundial, “completamente estupefactos” por el resultado

Por parte de la medicina tradicional siempre se había negado que la curación remota pudiera tener algún efecto sobre la curación de enfermedades o que pudiera favorecer la salud. Ahora, dos estudios de universidades americanas publican que la curación remota debe tomarse en serio como alternativa adicional al tratamiento de enfermedades.

Los investigadores de la Universidad de Columbia documentaron en su estudio que las oraciones pueden tener un efecto muy positivo en la tasa de embarazos de mujeres fertilizadas in vitro. En este asombroso estudio, las oraciones íntimas de mujeres canadienses y estadounidenses ayudaron a mujeres sin hijos de Corea a quedarse embarazadas.

En el estudio de la Universidad de Columbia, 199 mujeres fueron fertilizadas artificialmente. De forma ciega doble y aleatoria, se rezó por la mitad de las mujeres. Unas personas que estas mujeres no conocían de nada recibieron fotografías de ellas y se les pidió que rezaran para que aquellas mujeres quedaran embarazadas.

El resultado de este impresionante estudio fue publicado por el Dr. Rogerio A. Lobo, jefe del departamento de ginecología de la Universidad de Columbia: “Casi el 50% de las mujeres del grupo por el que se rezó quedaron embarazadas, frente al 26% del grupo de control por el que no se rezó.”

Los investigadores no tienen ninguna explicación para este fenómeno. Según el Dr. Lobo, el estudio sólo se realizó por curiosidad, puesto que nadie había investigado antes nada parecido. El efecto placebo puede excluirse, ya que las mujeres coreanas ni siquiera sabían que participaban en este estudio, ni mucho menos sabían en qué grupo estaban. Puesto que la investigación fue controlada a todos los niveles y cumple con los máximos requisitos estadísticos, puede excluirse también una manipulación.

Fuente:

Peter von Buengner

http://www.quantec.ch/espanol/pdf/es_ArtikelFernheilungMM.pdf

Otros:

www.gmonate.de/invitrofertilasation_und_bittgebete,htlm

www.reproductivemedicine.com/Features/2001/2001/Sep.htm

www.reikicristico.com

La curación remota y la oración

La Curación Remota y la Oración

Un estudio detallado

La “curación remota” es un fenómeno conocido entre los naturistas y otros adeptos de lo paranormal aunque hasta la actualidad no se ha comprobado sistemáticamente. El cardiólogo Randolph Byrd, un antiguo profesor de la Universidad de California, quiso cambiar esta situación. Realizó un estudio de 10 meses por ordenador de la historia médica de pacientes que durante este tiempo fueron admitidos por enfermedades coronarias en el Hospital General de San Francisco. Byrd creó un grupo de experimentadores que no estaba compuesto por terapeutas famosos sino por personas normales cuya única característica era que rezaban asiduamente en los colectivos eclesiásticos de los alrededores. Se pidió a las personas seleccionadas que rezaran asiduamente para un grupo de 192 enfermos; el grupo de control estaba compuesto por 210 pacientes por los que nadie rezaba en el marco de este experimento. Este experimento se realizó teniendo en cuenta condiciones de control muy severas: la selección de los pacientes se realizó siguiendo el principio de la casualidad, el ensayo se realizó según el principio de estudio ciego doble en el que ni el paciente ni los médicos ni las enfermeras sabían qué paciente pertenecía a qué grupo.

Los experimentadores recibieron el nombre del paciente y alguna información sobre el tipo de enfermedad coronaria y se les pidió que rezaran cada día por ellos. No recibieron más información. Puesto que cada experimentador podía rezar por varios pacientes, cada paciente disponía de 5 a 7 personas que rezaban por él. El resultado fue estadísticamente significativo. Se vio que el grupo por el cual se estaba rezando sólo necesitaba una quinta parte de los antibióticos en comparación con el grupo de control (tres frente a 16 pacientes); asimismo, los componentes de este grupo enfermaron tres veces menos de edema pulmonar (tres frente a 18 pacientes) y en ninguno de los casos se necesitó respiración artificial (mientras que en el grupo de control se facilitó respiración artificial a 12 pacientes).

Asimismo, en el grupo de rezo se dieron menos casos de mortalidad que en el grupo de control (aunque este resultado no es estadísticamente significativo). Ni la distancia entre los pacientes y los que rezaban por ellos ni el tipo de rezo representaron una diferencia en los resultados. El factor decisivo fue rezar concentrada y repetitivamente, independientemente de a quién se rezaba y dónde se realizaba el rezo.”

Remote Healing

The study in detail

“Remote Healing” is a known phenomenon among naturopaths and other adepts of the paranormal, but has hardly ever been systematically examined. The cardiologist Randolph Byrd, an ex-professor at the University of California, wanted to change all that. He conducted a ten-month computer aided study of the medical case histories of patients who were admitted to San Francisco General Hospital for heart treatment during this period. Byrd formed a group of experimenters consisting not of known healers but of ordinary people whose only special characteristic was that they regularly prayed in one of the surrounding religious communities. The selected persons were asked to pray regularly for a group of 192 patients; a further 210 patients, for whom no one prayed as part of this experiment, made up the control group. This experiment took place under strict control conditions: the patients were selected on a random principle, and the experiment was conducted on the double-blind principle, whereby neither the patients nor the doctors or nurses knew which patient belonged to which group.

The experimenters received the name of the patient plus information about the type of heart disease, and they were asked to pray for them every day. They received no further information. Since every experimenter could pray for several patients, each patient had five to seven people praying for him or her. The results were statistically significant. It turned out that the group being prayed for needed only a fifth of the antibiotics needed by the control group (three as opposed to sixteen patients); they suffered less from pulmonary edema (three as opposed to eighteen patients); and artificial respiration was never needed (whereas twelve patients in the control group required this).

Similarly, there were fewer mortalities in the “prayer group” than in the control group (although this result was statistically insignificant). Neither the distance between the patients and those praying for them nor the type of prayer made any difference to the results. The decisive factor was concentrated and repeated praying, irrespective of the object of the prayer and where the prayers were said.

Tomado de http://www.quantec.ch/english/twin_photons/twinphotonen_study_remote_healing_heart_detail.html

Dr. Gumersindo Meiriño

http://www.deorienteaoccidente.com