Pascua, Dios pasa a tu lado

Pascua, Dios pasa a tu lado

Todavía recuerdo el furor que produjo, entre algunos jóvenes, ya hace varios años, la película “Speed”, (Velocidad)…El film refleja uno de los signos de los tiempos. El mundo se mueve de forma acelerada, rápido, rapidísimo. Hoy, todo corre, vuela ….

Antes el ritmo de la jornada venía dado por la misma naturaleza. Se levantaban con el sol para ir al campo a trabajar y, según la estación del año, durante la jornada diaria trabajaban en el campo o con el ganado, y se acostaban al caer el sol. Era lo normal, no existía la luz eléctrica, ni todo lo que eso conlleva, no había televisión, ni internet, ni playstation…

Ahora el ritmo de la jornada lo marca el reloj, la agenda.paso.pascua

La Pascua, significa, “Paso”, el “Paso de Dios”. Para los judíos recuerda el Paso del mar Rojo, el paso de la esclavitud en Egipto, a la libertad en busca de la Tierra Prometida. Para los cristianos significa, el paso de la muerte a la Vida. Aquel Jesús insultado, humillado, azotado, clavado en cruz hasta la muerte, pasa de la muerte y resucita a la Vida. Moverse “al paso de Dios” es el reencuentro con la vida, con la esencia de lo humano.

Un amigo jovencito me enseña su Facebook para que vea una publicación. En la foto que le identifica se ve la cara de un niño de unos diez años, que ahora tiene dieciséis. Se lo comento a la mamá que riéndose me dice: −Alberto es así no le gusta crecer, por eso no quiere celebrar el cumpleaños, ni que le digan qué alto está, ni cuánto creció.

El ser humano crece, evoluciona. Si se estanca o paraliza muere. Crecer, evolucionar es Pascua.

Un día llegué a la parroquia y unas señoras colocaban en el Monumento de Jueves Santo unos adornos a mi parecer inapropiados. Como pensé que tenían alguna razón, desconocida para mí, les pregunté: − ¿Estos adornos tienen algún significado? A lo que contestaron tres de ellas al unísono: −No sé, Padre, siempre se ha hecho así.

“Siempre se ha hecho así”, “No quiero crecer”, “No quiero ser anciano”…, son expresiones  que, a veces nos salen de adentro. Nos gustaría que el tiempo se parara. El ser humano si se descuida tiende en ocasiones a paralizarse, a estancarse, a negarse a dar el paso. Porque “dar un paso” supone no saber qué vendrá a continuación. El futuro no se puede controlar. El pasado sí. El “Paso” es seguir adelante, es proyectarse cada momento con la sabiduría que da saber que somos seres que estamos de paso.

Estar de paso es estar en Pascua. Estancarse o paralizarse es morir. Por eso la Pascua judía (pesaj) indica cómo ha de comerse la cena de Pascua, “vestidos, con el bastón en la mano, de pie y lo comerán rápidamente, porque es la Pascua de Yahvé” (Ex 12,11), preparados para salir, para ponerse en marcha. Mientras, algunos cristianos y a algunos judíos, en nombre de la Pascua, están “encerrados” en ritos antiguos, sin contenido, cansados y abatidos bajo pesos muertos…, eso no es la Pascua.

La Pasión y Muerte no es lo más importante, aunque quizá sea lo más impactante. La muerte no es el punto y final, solo es un punto y seguido. Después de la muerte hay vida, Vida. Después de bebé, viene la infancia, después la juventud, más adelante la madurez y la vejez y luego…, la Vida, la Vida en el Misterio. El ser humano camina siempre hacia algo mejor, eso es Pascua, es dar un “Paso” más para encontrarse con la vida en cada instante. Porque al caminar, Dios va contigo, es Pascua, Dios que pasa a tu lado y se queda contigo.

Gumersindo Meiriño Fernández