!Existen los extraterrestres!

!Existen los extraterrestres!

Verano de 1961 Castel Gandolfo residencia de verano de los Papas. Juan XXIII estaba paseando con su secretario que relata en un semanario inglés  lo siguiente:

“El Papa y yo estábamos caminando a través del jardín, una noche del mes de julio de 1961, cuando observamos sobre nuestras cabezas una nave muy luminosa”. “Era de forma oval y tenía luces intermitentes, de un color azul y ámbar”. La nave pareció sobrevolar nuestras cabezas por unos minutos, para luego aterrizar sobre el césped, en el lado sur del jardín.

Un extraño ser salió de la nave: tenía forma humana, a excepción de que su cuerpo estaba rodeado de una luz dorada y tenía orejas más alargadas que las nuestras. Su Santidad y yo nos arrodillamos. No sabíamos lo que estábamos viendo, pero supimos que lo que fuese no era de este mundo; por lo tanto debía ser un acontecimiento celestial.

Rezamos y cuando levantamos nuestras cabezas, el ser todavía estaba allí. Esto nos comprobó que no era una visión lo que vimos. El Santo Padre se levantó y caminó hacia el ser, (corroboró el asistente).
Los dos estuvieron alrededor de 20 minutos uno frente al otro; se los veía gesticular como si hablaran, pero no se sentían sonidos de voces. Ellos no me llamaron, por lo que permanecí donde estaba y no pude oír nada de lo que hablaron.

Luego, el ser se dio la vuelta y caminó hacia su nave y enseguida se elevó. Su Santidad dio media vuelta hacia mí y me dijo:  !…LOS HIJOS DE DIOS ESTAN EN TODAS PARTES; AUNQUE ALGUNAS VECES TENEMOS DIFICULTADES EN RECONOCER A NUESTROS PROPIOS HERMANOS…!.

Hasta aquí el relato del asistente de Juan XXIII. No pretendemos creer una ideología o dogma en torno a los extraterrestres, cada uno que “piense” lo que quiera. Lo que procuramos es eso, que cada uno, “piense”.

Gumersindo Meiriño

www.deorienteaoccidente.com

¿Dos cuerpos con un mismo espíritu?

¿Dos cuerpos con un mismo espíritu?

En el libro de Tobías el arcángel Rafael se da a conocer como el joven que acompaña a Tobías a recuperar su herencia. Si un espíritu puro puede tomar un cuerpo de un joven, ¿podría cualquier joven tener en su cuerpo el espíritu del arcángel Rafael?

En el Evangelio Jesús discutió con los judíos sobre diversos temas teológicos. En una ocasión hablaron sobre Elías. Y Jesús les dijo que Elías había venido ya, dando a entender que era Juan Bautista. Si Elías que se fue en cuerpo y alma en un carro de fuego al cielo, volvió y tomó el cuerpo de un ser humano, ¿podría estar o haber estado entre nosotros el espíritu de Elías, el profeta?

El cura de Ars murió el año 1859. Un curita de pueblo al que le costaban los estudios y al que enviaron a una aldea perdida de la Francia del siglo XIX. Que lo único que hizo fue rezar, celebrar los sacramentos, de forma especial la Eucaristía y la Confesión. Las filas de penitentes fueron incontables en ese pequeño pueblo francés, hasta tal punto que revolucionó a todo el país. Y que fue famoso, entre otras cosas, porque el diablo le movía los muebles y le estorbaba con frecuencia.

El padre Pío nació 28 años después de que falleciera Juan María Vianney. Como él revolucionó a todo un país, Italia, e incluso a casi toda la iglesia católica, de la misma forma que el cura de Ars, él rezaba, celebraba misa y, sobre todo, confesaba. Como en el caso anterior al padre Pío el diablo no le dejaba en paz, se le aparecía con frecuencia. Y el pequeño pueblo donde vivía, llamado S. Giovanni Rotondo, en el sur de Italia (cuando le enviaron allí apenas unas decenas de señoras mayores pasaban por el monasterio de los capuchinos) es ahora un continuo flujo de visitantes y peregrinos. Un aspecto que separa mucho a ambos místicos, se da en el Padre Pío que durante varias decenas de años le aparecieron los estigmas en las manos, los pies y el costado. A los dos les ha quedado el cuerpo incorrupto.

A Ars, sur de Francia, llegan miles de peregrinos para honrarlo. A San Giovanni Rotondo llegan miles de devotos del padre capuchino. ¿Tuvieron estos cuerpos el mismo espíritu?

Y si Rafael arcángel tomó forma humana y si Elías regresó a la tierra en el cuerpo de Juan Bautista, ¿no será que el mismo espíritu que se encarnó en el cuerpo del cura de Ars, haya venido a terminar su obra y haya regresado al cuerpo del fraile capuchino?

Gumersindo Meiriño

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