Las amigas del ansioso

Las amigas del ansioso

No lo entiendo. Sale corriendo de casa. Dice que tiene mucho trabajo, muchas actividades. Apenas desayuna, lo hace corriendo, mientras se viste, se peina, toma el café, una tostada y, al mismo tiempo que cierra la puerta con el pie, se pone la chaqueta.

Preparo la comida con cariño y le espero a él y a los niños. ¿Sabe? tenemos dos niños pequeños. El llega se sienta hablando, algunos días en silencio, come rapidísimo. Porque tiene que dormir la siesta o descansar un poco, lo necesita, se siente cansado, agotado… Saluda a los niños y sale corriendo para el dormitorio, deja tirada la chaqueta, los zapatos en el primer lugar que encuentra y descansa una media hora. Luego se repite la historia, prisas, hace dos o tres cosas a la vez y sale corriendo.

Con frecuencia se olvida algo y después cinco minutos de haber salido, regresa a buscar el maletín, a buscar el papel que tiene que llevar al banco, la carpeta de tal gestión …

Pues bien, Padre, estoy muy preocupada porque ayer me llamó el gerente de la empresa. Al principio me asusté mucho porque pensé que había tenido algún accidente o que le había pasado algo. La llamada era para preguntarme si mi marido tenía algún problema, porque no termina bien sus trabajos, porque no cumple los objetivos mínimos, que se olvida de las tareas más fundamentales que tiene encomendadas. Estaban pensando que quizás tenía problemas familiares si ellos podían ayudar o sugerirle algún psicólogo. Me informaban porque él se había enojado y se había puesto a gritar nervioso: “Yo no necesito ningún psicólogo, yo cumplo con mi trabajo, dedico mucho tiempo a esto, incluso robándoselo a la familia, trabajo como un animal y ahora usted me dice que no rindo, qué quiere que trabaje 24 horas al día, qué quiere que no duerma”. Sabemos que su marido lleva años en la empresa pero nos gustaría ayudarlo porque nos parece que está un poco ansioso y que no rinde adecuadamente en el trabajo. Le llamo por si podemos ayudarle en algo que cuente con el gabinete psicológico de la empresa.

Esa tarde llegó más apurado que nunca. Yo le vi moviendo papeles en el escritorio de un lado para el otro. Le pregunté si le pasaba algo y se puso a gritarme. ¡Qué me va a pasar el gerente me llamó para retarme, luego me informó que te había telefoneado a ti! ¿Piensan que estoy loco? Trabajo de sol a sol para daros lo mejor a ti y a mis hijos y vienen con estos planteamientos. Quieren que vaya a hablar con el psicólogo. Este nuevo gerente no tiene ni idea de lo que es trabajar en la empresa. ¿Quién se cree que es? Sí, y ahora…, lo que me faltaba, tú te pones a llorar…

El remedio para el ansioso es hacer las cosas más simples despacio, de forma consciente. Como hacen los orientales con el ejercicio del té. Despacio y buena letra dice el refrán popular. Cada cosa, aún la más pequeña realízala con plena consciencia. Si comes, come, si saltas, salta, si bailas, baila …, de una en una. Otro refrán enseña haz lo que debes y está en lo que haces ¿Saben que los últimos estudios clínicos parecen demostrar que las personas que viven así, dispersos, ansiosos son muy propensos a esa nueva y terrible enfermedad llamada Alzheimer?

La paz, la  calma, la sencillez, la claridad…, son las armas de la persona equilibrada. La prisa, la velocidad, la angustia, la desesperación …, son las amigas del ansioso.

Gumersindo Meiriño

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Santo Tomás Apóstol de la India a Argentina

Santo Tomás de la India a la Argentina

A escasos metros de nuestra vivienda de Argentina, en la cima del Cerro, en Santo Tomé habita desde hace unos años una gran escultura de Santo Tomás apóstol. En su imagen está plasmada la cara de sorpresa que le quedó al santo cuando se encontró con Jesús resucitado.

Cierta sorpresa nos causó la devoción que inspira este santo en la India, sobre todo en el Sur de este país. “Soy católico desde las primeras generaciones. Nuestra fe proviene de Santo Tomás apóstol”. Así nos explicaba en un pueblo cerca de Kanchipuram, la ciudad de los templos del Sur de la  India, Joseph Fernando.

En Chennai o Madras, de las dos formas se le dice a esta ciudad del Sur de la India, se encuentra la iglesia que tiene los restos del apóstol Santo Tomás. Y como en Santo Tomé de Argentina, también aquí a las afueras de la ciudad situado sobre un monte la figura de Santo Tomás apóstol, el lugar donde se dice que le martirizaron.

Llegamos a Madras a mediodía con bastante calor. En la entrada de la montaña nos encontramos con Rossmary, vestida con sari tradicional, solo habla tamil y con su hija Leoni, que hace de traductora.

Nos explican todos los detalles del monte. Rosmary se empeña en llevarnos a rezar en la pequeña iglesia que corona el monte, donde fue martirizado el santo. Dentro de la iglesia se conserva la cruz ensangrentada, según la tradición, de Santo Tomás. Al lado una imagen de la “Mary”, “is Mother”, como dicen, con tanto cariño en la India a María, la madre de Jesús. Rosmary le tiene mucha devoción y le explica a María, mi esposa, con gestos que las mujeres que tienen dificultades para tener hijos vienen a rezarle.

Me impresiona la fe y la forma de manifestarla de Rossmary. Con su sari elegante, despacio con profundo respeto y devoción saludó primero al Sagrario, pero luego una a una, las imágenes que había en la iglesia.  Cuando nos íbamos nos acompañaban varias monjas de una congregación india y algunas franciscanas, pidió permiso y fue a saludar la imagen gigante del apóstol que preside el comedor social, donde comían todavía algunas personas.

Mientras bajamos las escaleras, Rossmary nos invitó a quedarnos en su casa que está en un pueblo cercano, a tres horas en autobús. Recorriendo los kilómetros que nos separaban del hogar de este hogar de la India su casa, miro a Rossmary, a su hija Leoni, a mi esposa María y pienso qué lejos y qué cerca está Santo Tomé (Argentina) de la gran ciudad de Madras (India). En el corazón de las personas de ambos pueblos, se junta la fe de este apóstol. Santo Tomás de la India a la Argentina.

Gumersindo Meiriño

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El Templo de los Bahais en la India (Nueva Delhi): “Un Templo como Dios manda”

Un templo como Dios manda

Desde que llegamos a Delhi teníamos en mente la visita del llamado templo del Loto.  Aunque las guías de turismo de la India lo recomiendan no era un motivo de curiosidad turística la que nos movía a visitarlo sino la experiencia de la visita a Haifa, en Tierra Santa y la buena impresión que nos causó el lugar donde están enterrados los fundadores de la fe bahai.

El templo está situado bastante lejos de donde residíamos en el centro antiguo de Delhi. Después de subirnos a varios autobuses indios y de recorrer varios kilómetros dentro de la capital india lo vimos majestuoso en la lejanía. Con esta perspectiva es fácil ver la típica silueta que simula la flor de loto, símbolo del equilibrio y de la unión con Dios para hinduistas y budistas.

Para llegar cruzamos los hermosos jardines, limpios, cuidados, llenos de flores e incluso adornados por unas tímidas mariposas. Unos metros antes de la entrada te invitan amablemente a descalzarte. Luego unas jóvenes te piden respetuosamente que esperes a la entrada del templo. Cuando hay un pequeño grupo dirigen unas palabras en inglés y luego en hindi en las que dicen que es un lugar de oración que debemos respetar el silencio y que no están permitidas las fotos ni las filmaciones dentro del templo para no cortar el ambiente de silencio y oración.

Entramos. Tres jovencitas se repartían por el templo recordando de forma discreta y prudente que no se hicieran fotos, ni se rompiese el ambiente de silencio. Después de un rato de oración y silencio, antes de retirarnos del lugar santo, observé lo que hacían los que estaban a nuestro alrededor. Algunos entraban y salían rápidamente. Otros se sentaban cerraban los ojos y oraban durante varios minutos.

Este lugar tiene forma circular que culmina en una pequeña cúpula en forma de loto con nueve puntas, por donde entra una luz brillante.

En la salida una de las chicas nos reparte un pequeño folleto que explica qué es la fe bahai, y el sentido del tempo. Le pregunto cuál es el precio y ella sonriente y sorprendida contesta: “is free”. Lo leo con atención. Entre las propuestas de los Bahai está la de eliminar la pobreza, la de un subidioma universal que haga que nos entendamos todos los pueblos de la tierra, la unidad de todos los seres humanos en igualdad respetando la diversidad…

Recorremos los metros que nos separan de las bulliciosas calles de Delhi, después de recoger nuestros zapatos, entre jardines bien cuidados, llenos de flores, alguna que otra mariposa y cientos de personas. Por cierto, no cobran ni una sola rupia por guardar los zapatos. Y, por si fuera poco, no encontramos ningún “chiringuito” de ventas.

Mientras nos alejamos mi mente trae a la memoria los Santuarios cristianos, las catedrales, los templos hindús visitados recientemente … Me vuelvo al Templo del Loto, que ya queda a un centenar de metros, y digo en voz alta: “Un templo como Dios manda”.

Puede ver imágenes de esta vivencia en el siguiente vídeo:

Gumersindo Meiriño

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