Pause for Peace

PAUSE for Peace

Siempre nos moverá la esperanza de un mundo nuevo, mejor, más humano, más fraterno…, Las guerras deberían terminar, debería mejorarse la organización de la sociedad, de la economía, de la política…, algo anda mal, cuando tenemos que usar las armas y matarnos, para solucionar nuestros conflictos.

Las sombras de la muerte nos tiñen a todos, vengan de donde vengan, como decía el poeta John Donne: ─ “Ninguna persona es una isla; la muerte de cualquiera me afecta, porque me encuentro unido a toda la humanidad; por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti”. Cada caído inocente, en esa guerra inútil, de la llamada franja de Gaza o del país de Israel o en las calles de cualquier ciudad del mundo, es una bofetada a la Paz, a la humanidad.verellen

El Papa Francisco viajó a Jerusalén, al lugar donde ahora caen misiles y muertos, buscando el camino de la Paz y la Unidad. Esta partecita de la tierra es quizás el sitio  que más deseó estos dos dones, en la que más semillas, que contenían estos anhelados  regalos, se esparcieron,  en la que más gritos los pidieron…., y, quizás, también es el espacio de más violencia y destrucción de la historia.

Ahora que, supongo, porque no los he visto, los noticieros se llenan de las imágenes de las bombas, de los muertos sin sentido en esa tierra bendita donde vivieron y caminaron grandes profetas de la paz, Cristo, Mahoma, Abraham…, me sigue gustando más la imagen de ese hombre de blanco, llamado Francisco caminando hacia el muro de los lamentos, para abrazarse a un imán musulmán y a un rabí judío. Esa foto conmueve el alma de la paz, de la esperanza. A pesar de las sombras, el paso de este hombre de Dios, certifica que la Paz y la Unidad son posibles, más allá de las religiones. ¡Benditos los pies que anuncian  la salvación la paz, la Paz…!

No soy iluso. Sé que los hombres de la guerra no paran. Los mueve la codicia, la ambición, la venganza, el rencor…, heridas profundas sumergidas en el alma, muy difíciles de arrancar, y, de las que todos tenemos algo. Las guerras no cesan, no lo han hecho nunca, a lo largo de la historia. Las sombras de la muerte y las crueldades cumplen alguna misión que no acabamos de entender en esta evolución de la sociedad hacia el mundo mejor, hacia “los cielos nuevos y la tierra nueva”.

Pero también sé, soy consciente, de que los hombres de la paz, siguen sembrando las semillas del perdón, del consuelo, de la misericordia… Las bombas hacen más ruido, dejan huellas de muerte, de sangre… Las rosas, los árboles, las montañas, los ríos, la luz del sol…, símbolos de la paz y de la esperanza, por otra parte,  siguen firmes, fieles a su misión…; no hacen tanto ruido, son más sutiles, pero también son más pacientes, más estables, sus raíces son mucho más profundas, su olor más suave y dulce…

Si la guerra avanza, nada ni nadie impedirán que sigamos unidos a las personas de buena voluntad, gritando desde el silencio de la oración, desde la salida  del sol hasta su ocaso, ¡PAUSE for Peace!,  ¡una pausa interminable en favor de la Paz!

Escúchalo en voz del autor haciendo clik aquí  →

Léelo en Radio Cataratas haciendo clik aquí  →

Gumersindo Meiriño Fernández

***

Gracias por su visita

Para ir a la página de inicio haga clik en la siguiente imagen:

Anuncios

Pascua, Dios pasa a tu lado

Pascua, Dios pasa a tu lado

Todavía recuerdo el furor que produjo, entre algunos jóvenes, ya hace varios años, la película “Speed”, (Velocidad)…El film refleja uno de los signos de los tiempos. El mundo se mueve de forma acelerada, rápido, rapidísimo. Hoy, todo corre, vuela ….

Antes el ritmo de la jornada venía dado por la misma naturaleza. Se levantaban con el sol para ir al campo a trabajar y, según la estación del año, durante la jornada diaria trabajaban en el campo o con el ganado, y se acostaban al caer el sol. Era lo normal, no existía la luz eléctrica, ni todo lo que eso conlleva, no había televisión, ni internet, ni playstation…

Ahora el ritmo de la jornada lo marca el reloj, la agenda.paso.pascua

La Pascua, significa, “Paso”, el “Paso de Dios”. Para los judíos recuerda el Paso del mar Rojo, el paso de la esclavitud en Egipto, a la libertad en busca de la Tierra Prometida. Para los cristianos significa, el paso de la muerte a la Vida. Aquel Jesús insultado, humillado, azotado, clavado en cruz hasta la muerte, pasa de la muerte y resucita a la Vida. Moverse “al paso de Dios” es el reencuentro con la vida, con la esencia de lo humano.

Un amigo jovencito me enseña su Facebook para que vea una publicación. En la foto que le identifica se ve la cara de un niño de unos diez años, que ahora tiene dieciséis. Se lo comento a la mamá que riéndose me dice: −Alberto es así no le gusta crecer, por eso no quiere celebrar el cumpleaños, ni que le digan qué alto está, ni cuánto creció.

El ser humano crece, evoluciona. Si se estanca o paraliza muere. Crecer, evolucionar es Pascua.

Un día llegué a la parroquia y unas señoras colocaban en el Monumento de Jueves Santo unos adornos a mi parecer inapropiados. Como pensé que tenían alguna razón, desconocida para mí, les pregunté: − ¿Estos adornos tienen algún significado? A lo que contestaron tres de ellas al unísono: −No sé, Padre, siempre se ha hecho así.

“Siempre se ha hecho así”, “No quiero crecer”, “No quiero ser anciano”…, son expresiones  que, a veces nos salen de adentro. Nos gustaría que el tiempo se parara. El ser humano si se descuida tiende en ocasiones a paralizarse, a estancarse, a negarse a dar el paso. Porque “dar un paso” supone no saber qué vendrá a continuación. El futuro no se puede controlar. El pasado sí. El “Paso” es seguir adelante, es proyectarse cada momento con la sabiduría que da saber que somos seres que estamos de paso.

Estar de paso es estar en Pascua. Estancarse o paralizarse es morir. Por eso la Pascua judía (pesaj) indica cómo ha de comerse la cena de Pascua, “vestidos, con el bastón en la mano, de pie y lo comerán rápidamente, porque es la Pascua de Yahvé” (Ex 12,11), preparados para salir, para ponerse en marcha. Mientras, algunos cristianos y a algunos judíos, en nombre de la Pascua, están “encerrados” en ritos antiguos, sin contenido, cansados y abatidos bajo pesos muertos…, eso no es la Pascua.

La Pasión y Muerte no es lo más importante, aunque quizá sea lo más impactante. La muerte no es el punto y final, solo es un punto y seguido. Después de la muerte hay vida, Vida. Después de bebé, viene la infancia, después la juventud, más adelante la madurez y la vejez y luego…, la Vida, la Vida en el Misterio. El ser humano camina siempre hacia algo mejor, eso es Pascua, es dar un “Paso” más para encontrarse con la vida en cada instante. Porque al caminar, Dios va contigo, es Pascua, Dios que pasa a tu lado y se queda contigo.

Gumersindo Meiriño Fernández

Oración a la Virgen de Lourdes por los enfermos

En la Gruta de la  Virgen de Lourdes nos acordamos de los enfermos…., ¿te quieres unir?

En medio de las montañas del sur de Francia, no muy lejos de la frontera con España, se apareció una Señora a una jovencita que recogía leña, llamada Bernadette Soubirous. El lugar se llamaba Lourdes.

Desde las Apariciones de la Señora de Lourdes, cada año no dejan de sanarse personas en contacto con el agua de la Gruta de Masabielle.

Año tras año, millones de personas, millones de enfermos acuden a esa Gruta de la que sigue manando el agua, símbolo de la sanación de la enfermedad.

¿Quieres venir conmigo a los pies de la Gruta del Pirineo francés y hacer una oración por los enfermos?

¡Oh Virgen de Lourdes!, acudimos al lugar donde te manifestaste a la joven Bernadette.
Con fe y confianza nos ponemos delante de la Gruta donde todavía está tu presencia espiritual.
Pedimos, como lo hizo Bernadette, con la misma fe, que sanes a todos los enfermos de sus dolencias (aquí puedes decir el nombre o nombres de enfermos). Que aprendan por comprensión y no por dolor.
Pedimos que nos ayudes a cuidar nuestro cuerpo, templo del Espíritu Santo y que nos ilumines para que, son salud y alegría, cumplamos la misión que Dios nos ha encomendado a cada uno de nosotros en el planeta tierra.
¡Virgen de Lourdes Ruega por nosotros!

Oración de Gumersindo Meiriño Fernández, el día 11 de febrero de 2014

gumersindo.maria.lourdes

Basilio

Basilio

(In memoriam de Basilio Hazman)

Tenía ochenta y tres años. Vivía en una pequeña ciudad del Chaco. Desde hace varias decenas convivía con un tumor maligno que le habían diagnosticado como mortal. Los años pasaron, el cáncer decidió pararse y él llevó una vida normal. Tan normal que uno de sus disgustos, ocasionados por la edad y el desgaste físico, fue tener que dejar, los últimos meses de su vida, una de sus compañeras inseparables, la bicicleta. Su esposa venía desde hacía algunos años insistiendo en que, a su edad, no podía andar en la bicicleta, que era muy peligroso, que había muchos autos, que ella no se quedaba tranquila. Una de las últimas conversaciones que tuve con ella me pidió, —“por favor, dígale usted que no ande más en bicicleta, a usted le hará caso, me preocupa mucho”—. Yo, no sé si hice bien o mal, pero olvidé ese tema aunque hablamos bastante rato. Porque Basilio era vital, alegre, dinámico, curioso …. Conversamos de tantas cosas. Entre ellas del Reiki.basilio

Basilio era sencillo, llevaba muchos años “jubilado”. Cuando le diagnosticaron el tumor irreversible, siendo todavía joven, se negó a esperar que le enfermedad avanzara así no más. Buscó alternativas. Fue como llegó al Reiki. Hizo varios cursos. Se sintió mucho mejor y siempre atribuyó su recuperación a esta técnica, sumado a su oración, a su cariño a la Virgen, a sus prácticas religiosas en la iglesia católica. Desde ese momento utilizó el argumento de sentido común que ya no lo abandonó jamás: —“Padre Gumer, si a mí me ayudó, pensé que podía beneficiarle a otros, fue así como hice la maestría en Buenos Aires. Desde entonces doy cursos de reiki a personas individuales, a grupos pequeños…, no sería agradecido con Dios, con el don de la salud que me regaló, si no compartiera con otros el medio que él utilizó para sanarme”.

Cuando supo que un sacerdote había escrito un libro sobre Reiki Crístico investigó hasta poder conocerlo. Desde entonces estuvimos en contacto. Un buen día recibí una llamada suya. Me leyó un folleto que habían escrito algunos eclesiásticos  de la zona en la que vivía en contra del Reiki. Al terminar de leerlo me dijo que no iba a entrar en polémicas con nadie. No era quién para juzgar ni criticar. El seguiría haciendo su camino espiritual. No iba a dejar la iglesia, ni sus oraciones a la Virgencita, ni su Misa…, “ni tampoco de enseñar Reiki “porque Dios nos regaló el don de la libertad. Yo me siento libre y agradecido a Dios, decía, por los años que me ha regalado y lo comparto con los demás”.

Hace unas semanas se fue al encuentro del Dios Libertad, del Dios Papá-Mamá. Unos meses antes se había ido su esposa, su compañera de siempre. Y ahora lo veo allá arriba, subido a la bicicleta, grandote, vital, alegre, sonriente, reflexivo, dialogando con sus amigos de todo lo divino y humano, con paz y libertad.

Desde aquí abajo, un abrazo, amigo Basilio.

Gumersindo  Meiriño  Fernández

Para escuchar el artículo haga clik aquí o en la flecha:

http://www.ivoox.com/basilio_md_2734579_1.mp3″

***

Gracias por su visita

Para ir a la página de inicio haga clik en la siguiente imagen:

 

Cuento de Navidad. Dr. Gumersindo Meiriño Fernández

Blog Oficial del Dr. Gumersindo Meiriño Fernández

navidad.cuento.meirinoCuento de Navidad

Era corpulento, gordito y autoritario. Se movía, a pesar de su peso, con cierta agilidad. Recién salía de celebrar Misa. Vestía camisa de clerygman que le identificaba como sacerdote de la iglesia católica. Atardecía. Las casas de los alrededores sonaban a Navidad. Árboles y casas adornadas con luces de colores que se apagaban y encendían. Del templo brotaba la melodía de un conocido villancico.

El cura se paró con un grupo de personas que cuchicheaban algo entre ellas. Una mujer de mediana edad le comentó, “¡qué lindas palabras las suyas, Padre! ¡Cuánta razón tiene! Ahora la navidad es una parafernalia, nadie se acuerda de Dios, todos piensan en comer, beber, fiesta, regalos…, ¡ya nadie se acuerda de Dios”!.

“Sí, —contestó, con su vozarrón el cura, gesticulando exageradamente— Mira con la cantidad de gente que se muere de hambre y todo el mundo gastando en luces…

Ver la entrada original 735 palabras más