¿Cambiará en algo el Papa, después de Fátima?

Después de Fátima,

¿habrá soluciones?

o

¿Tendremos que esperar a otro?

Fátima y el trece de mayo aún tienen escondidos recónditos misterios para el ojo poco avezado e incluso algunos más profundos, para el más avispado de los humanos.

Fátima hace relación al comunismo, al intento de asesinato del Papa venido del Este, a la caída del muro de Berlín, al teólogo alemán encargado de analiza el famoso “tercer secreto de Fátima”.

Pues bien, los años van pasando el Papa polaco ya no está y su sucesor es aquel teólogo del Vaticano encargado del estudio teológico del tercer misterio. Y éste es el que se presenta ante la Señora de Fátima como dice el mismo dice, como peregrino con el corazón cargado de peso.

También es el año sacerdotal. El mismo año que salen a la luz cientos de denuncias contra curas y obispos pedófilos. Tiene razón el papa cuando dice que los enemigos de la iglesia están dentro que los ataques no vienen de afuera. Tiene razón el Papa al acudir a Fátima para pedir ayuda en estos momentos para la iglesia.

El muro de Berlín se cayó bajo la influencia de la Señora de Fátima. De nuestra estancia en Fátima con el Papa y mirando a los miles de convencidos que todavía le vitorean preguntamos:

¿Se caerán algunos muros dentro de la iglesia, por sorpresa, los próximos años? ¿Traerá de Fátima, el Papa alemán respuesta a estos nubarrones negros que impiden que el mensaje de Jesús salga límpido y transparente de la iglesia? O como mandó preguntar Juan Bautista en el Evangelio, “¿tendremos que esperar a otro?”

Gumersindo Meiriño