El santo que me llevó a América (Sebastián de Aparicio)

El santo que me llevó a América

(Sebastián de Aparicio)

Cuando estaba en la parroquia de Virasoro (Argentina) me acerqué al negocio donde encargábamos cada semana las fotocopias. Nunca había ido personalmente. Era la primera vez. Mientras esperaba el turno observé, que en la estantería situada en frente al mostrador, colgaba una pequeña estampa de un santo franciscano. No presté mucha atención, hasta que, me pareció ver la imagen de Aparicio, Beato de la orden de los franciscanos. O mi vista me fallaba o parecía que me miraba. Entonces me fijé y, sí, era realmente una estampita de del Beato. Pregunté quién era aquel santo. La dueña, una señora de mediana edad, me miró sorprendida y reconoció: “La verdad es que no se qué santo será pero seguro que se le olvidó a alguien entre los papeles cuando vino a hacer fotocopias Al ver que era un santo lo pusimos ahí para proteger el negocio”. La sra me acercó la estampa y, efectivamente, era una de las habíamos hecho en Galicia en la parroquia donde nació Aparicio. Era inconfundible porque en la parte de atrás estaba la oración que personalmente había escrito para que rezaran. La sra entendió quién era el dueño de la estampita y me la quiso devolver. Contesté: “No, señora quédesela será una buena protección para su negocio”.

Esta casualidad, ahora que vivo en América, me ha hecho recordar un pequeño detalle. La primera vez que volé rumbo a Sudamérica fue motivado por Aparicio. Corría el año 2000. El mundo vivía en torno al nacimiento de un nuevo milenio. Y A Gudiña, en torno al centenario de su hijo más sublime y famoso: Sebastián de Aparicio. Nacido en este pueblo, en el año 1502 y fallecido en Puebla de los Ángeles en el 1600, con fama de ser un santo muy milagrero e impulsor de las rutas mexicanas. Se celebraba el cuarto centenario de su muerte. Así surgió la visita a la tierra donde se conserva la urna con sus restos, expuestos al público en el Convento franciscano de la Ciudad de los Ángeles, en México. Un grupo de vecinos, nacidos en el pueblo de A Gudiña, que habían soñado con esta posibilidad desde su infancia se subieron, casi todos por primera vez, a un avión para ver a su paisano.

En aquel avión, sonriente, siempre con una palabra amable en la boca y de buen humor nos acompañó el padre Isorna. Así viajé a Sudamérica por primera vez y, de forma insospechada se convirtió en mi nuevo hogar.

Al poco tiempo pensé que la providencia me guiaba por caminos distintos a los del beato y que éste quedaba en el pasado. Primero me instalé en Ecuador luego en Argentina. Aquí Sebastián regresó al presente. No sé cómo ni porqué un buen día comentando las circunstancias de mi vida, María, mi esposa, comentó, “eso tendrías que escribirlo”. Y otro día “y qué bueno si lo hicieras con el P. Isorna”. A la vuelta del primer viaje a México, en el año dos mil, nos pidieron al P. Isorna y al que escribe, la introducción para un libro facsímil de la vida del beato.

A la vuelta de los años, Isorna y Meiriño escriben un libro, De empresario a santo, que se presenta en la Feria Internacional del libro de Buenos Aires, sobre Sebastián de Aparicio: el santo que me llevó a América.

Y la sopa …., con cuchara.

Gumersindo Meiriño

www.deorienteaoccidente.com

5 comentarios

  1. Gracias Padre por haberme puesto en mi vista al Beato San Sebastian de Aparicio, para pedirle ya q èl amò mucho a los animales , q le ablande el corazòn a las personas q tienen a mi Perrita Paquita para q me la devuelvan. Ella se me extraviò el dìa domingo de ramos 28 de marzo de 2010, en El playòn, Municipio Costa de Oro, Aragua, Venezuela.
    Pido a todo los creyentes de San Sebastian de Aparicio, q ruegen porq mi perrita estè pronto conmigo .
    Gracias por esta atenciòn. Amèn San Sebastiàn de Aparicio.

  2. Quisiera saber si en Venezuela hay Maestros en Reiki Crístico pues siento una fuerte necesidad deformarme bajo este enfoque. Soy Maestro de Reiki tradicional Usui

  3. A todos los que quieran ponerse en contacto para conocer las actividades de Reiki Crístico pueden hacerlo escribiendo al siguiente correo electrónico: estudios.misticos.gicem@gmail.com

  4. […] que le nombraron como párroco de La Gudiña, Gumersindo se sintió profundamente unido a este santo precursor de los nuevos caminos de América. Con su fuerza, su carácter profundamente gallego, […]

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