Santiago “matamoros” y la historia

Santiago Matamoros

Santiago Matamoros

Santiago “matamoros” y la historia

Cuando se publicó hace unos meses el artículo que se titulaba ¡Santiago matamoros!, en el que se defendía la retirada de todas las iglesias un símbolo de violencia en un lugar donde se predica la paz. La contradicción parece evidente, desde mi punto de vista, pero muchas personas criticaron lo que defendía y así lo manifestaron en bastantes mails.

Como dice el refrán popular que “el halago debilita”, procuré mirar con más detalle las críticas que las alabanzas.

La primera es que no se respetaba la historia, que Santiago es una figura de la historia y no debe retirarse de las iglesias.

Me recuerda esto a la visita que hicimos un grupo de gallegos a la municipalidad de México DF. La guía explicaba con mucho entusiasmo. Bajando unas esculturales escaleras coloniales hablaba sobre el sentido de un cuadro en el que se representaba al apóstol Santiago pisando con su caballo a varios musulmanes.

Alguien le preguntó porqué esa imagen del apóstol. La guía respondió serena y con el guión bien aprendido:

“Cuando los moros conquistaron España, Santiago con su caballo y su espada reconquistó España para los cristianos”. Uno de los del grupo preguntó: “¿Eso es un dato de la historia?” Ella respondió inmediatamente: “sí, por supuesto”.

El apóstol Santiago es una persona histórica que vivió y acompañó a Jesús en el siglo primero. En la catedral de la ciudad que lleva su nombre, se conserva una cripta donde se puede celebrar Misa. Así lo hice siempre que tenía la oportunidad de ir a la ciudad compostelana. El Evangelio que se propone para las lecturas de la Misa, es aquel que Santiago y Juan los hijos del Zebedeo piden a Jesús que le conceda un puesto a la izquierda y otro a la derecha para ellos. Jesús les dijo: “No sabéis lo que pedís”.

Muhammad nació a finales del siglo VI, y musulmanes no hubo hasta el siglo VII.
No creo que se pueda defender que el apóstol con una espada en la mano y pisando a unos hermanos de otra religión tenga que ver con un hombre llamado Santiago, apóstol de Jesús, y que recibió un reto del propio maestro por querer un puesto de honor a su lado.

No veo argumentos de peso para seguir con los Santiagos matamoros en las iglesias más que la mera costumbre. Y “el hombre es un animal de costumbres”.
Esas imágenes en las iglesias “no pegan”, desentonan con los mensajes que predican de paz, perdón y amor. Mi sobrino de tres añitos diría: “no gustar”.

Gumersindo Meriño

www.deorienteaoccidente.com

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: